Para cerrar una semana donde hubo buena música alrededor de toda la Ciudad de México (CDMX), S7N se presentó en el Lunario del Auditorio Nacional. Con un gran sonido y un público prendido cada minuto, el show de la estruendosa banda de heavy metal fue todo un éxito.

Sin Barreras: S7N tocando en cárceles

Para comenzar con la velada, se presentó el documental Sin Barreras. La producción narra cómo fue la experiencia de la agrupación tocando en distintos penales alrededor de la CDMX.

El documental ha sido premiado en el World Film Festival de Cannes en tres categorías: Mejor Edición, Mejor Historia Real y Mejor Ópera Prima. Además, está próximo a participar en otros festivales como South by Southwest y Sundance.

Las reacciones del público del Lunario del Auditorio Nacional ante el documental también fueron positiva y sirvió de gran manera para encender la fiesta de cara a la presentación de la banda.

El gran sonido de S7N

S7N subió al escenario alrededor de las 20:20 para comenzar un show inundado por el poder del heavy metal. A través de grandes riffs de guitarra y una estruendosa batería, Mao Kanto y compañía se entregaron por completo al público capitalino.

Es necesario destacar el trabajo de su vocalista y líder, Mao, quien en todo momento se mostró contento y dispuesto a interactuar con el público. Incluso hubo un momento donde bajó a unirse a su audiencia tocando con ellos y compartiéndoles el micrófono.

Obviamente la canción que más euforia generó fue Blackout, pero también hubo temas como Insane y Circus que igual generaron buena reacción. Con un set de poco más de una hora, S7N interpretó sus temas más emblemáticos, así como covers de Afuera de Caifanes y Pachuco de La Maldita Vecindad.

Un público encendido por el heavy metal

Imagen recuperada vía Lunario del Auditorio Nacional.

Uno de los aspectos más bonitos de la noche fue el público, pues en todo momento se mostraban dispuestos a rockear junto con la banda. Si bien hubo muchos que se centraron únicamente en cantar y corear las canciones, un buen número de aficionados se reunión en la zona más abierta del recinto para formar un mosh pit que se convirtió en el foco de diversas energías liberadas al mismo tiempo.

Tanto este concierto como el documental Sin Barreras reflejan la verdadera identidad del heavy metal. Hay muchos estigmas alrededor del género señalándolo como mala influencia, pero en realidad está hecho por buenas personas que solo buscan una forma de canalizar su energía y desestresarse. Tanto el público presente en el Lunario como los que participaron en la gira de S7N alrededor de los penales capitalinos, ejemplificaron a la esencia del heavy metal: hermandad y amor por la música.