El pasado 12 de noviembre, el auditorio de la Universidad Panamericana, sede Mixcoac se convirtió en un punto clave para la convergencia entre creatividad y estrategia empresarial en el mundo de los videojuegos. A la charla asistieron Rodrigo Fernández (Director Creativo en Navegante Studios) y Sergi Cerrato (CEO de MCR Agency).
La sesión arrancó con un tono relajado: predicciones para el Game of the Year donde se mencionaron juegos como Silk song, Donkey Kong Bananza, Silent Hill f y Expedition 33, además de algunas anécdotas de infancia sobre Doom y Call of Duty. Luego, la charla cambió de ritmo y se transformó en un análisis profundo del funcionamiento actual de la industria del videojuego.
De Stumble Guys a la búsqueda de creadores orgánicos: el nuevo ecosistema digital

La conversación giró en torno a fenómenos virales como Stumble Guys para ilustrar las nuevas dinámicas del marketing. Sergi explicó que la búsqueda de creadores orgánicos hoy es “pieza fundamental del trabajo de un publisher”. Y puntualizó: “hoy llamar la atención y construir audiencia requiere entender que el algoritmo premia la autenticidad”. Además, añadió: “El reto más grande está en encontrar tu nicho específico dentro de un mercado sobresaturado”.
Rodrigo Fernández (Navegante Studios): la alquimia entre creatividad y negocio

Imagen: MediaLab Team.
Rodrigo abordó la génesis de sus proyectos. Contó que la inspiración para su juego Greak: Memories of Azur vino de The Lost Vikings y de su viaje a la convención PAX para buscar publisher. “El juego es para las personas”, afirmó, dejando clara su filosofía de diseño.
También habló sobre el equipo: “tu juego se moldea por tu gente; si todos están en la misma página, el proyecto encuentra su rumbo naturalmente”. Y añadió sobre la resiliencia: “hay que ser resiliente, paciente, y aprender a hacer los videojuegos”, subrayando que la ejecución es más importante que la idea.
Sergi Cerrato (MCR Agency): mitos y realidades del publishing

Sergi desmintió varios mitos de la industria. Aclaró que, a menos que seas una gran saga, “no es necesario un presupuesto monumental para lanzar un juego”, señalando a Navegante como ejemplo de éxito con recursos limitados pero con ideas claras.
El experto explicó que los publishers operan bajo un esquema de “prueba y error” y analizan profundamente las IP antes de adquirirlas. También advirtió sobre “lo efímero que puede ser el éxito inmediato” y enfatizó: “los valores humanos son fundamentales; son cosas que pueden cambiar, pero no se pueden pulir”.
Tiempos de desarrollo: Team Cherry y la polémica de Pokémon

Hubo un momento revelador cuando hablaron de los tiempos de desarrollo, usando ejemplos contrastantes. Rodrigo compartió una anécdota de Team Cherry y cuando se le preguntó por qué estaban tardando tanto en el desarrollo de Silk Song, su respuesta fue sencilla: «porque nos estamos divirtiendo haciéndolo”.
En contraste, se tocó el tema de la más reciente entrega de Pokémon Leyendas ZA, que ha recibido críticas por su desarrollo. La comparación abrió una reflexión clara: creación guiada por la pasión vs., producción ajustada a ciclos comerciales.
Timing perfecto: cuándo empezar el marketing y construir comunidad

Rodrigo dio un consejo clave: “desde el principio hay que mostrar el trabajo sin mentir”. Añadió: “las únicas cartas que no puedes quemar en marketing son con las plataformas principales, pero fuera es bueno mostrarlo en todas partes”.
Sergi puso el foco en la comunidad y explicó cómo esta ya no es un accesorio: “la comunidad no es un accesorio, es el cimiento sobre el que se construye el éxito hoy en día”.
Universalidad del arte: ¿qué hace que un juego conecte globalmente?

Al preguntarse qué hace que un juego trascienda fronteras, Rodrigo argumentó: “el arte es universal”. Puso como ejemplo cómo Greak: Memories of Azur logró conectar con audiencias globales. Sergi añadió: “Lo que realmente universaliza la experiencia es el gameplay”, y señaló cómo los videojuegos japoneses han conquistado Occidente gracias a mecánicas bien pulidas.
La razón de ser: entre la felicidad y el arte

Para cerrar, la pregunta sobre por qué importan los videojuegos recibió respuestas contundentes. Rodrigo lo resumió así: “son importantes porque hacen a la gente feliz”. Sergi elevó la apuesta: “son una rama del arte”. Y Rodrigo confesó: “yo haría juegos aunque no los vendiera”. Esa frase sintetiza la pasión que resonó en el auditorio.


