Este martes 2 de diciembre del 2025, Capri Holdings, ex propietaria de Versace, dio a conocer, a través de un comunicado de prensa, que finalmente se completó la venta de su antigua compañía a Prada por la cantidad de $1,375 mil millones de dólares (aproximadamente 25.16 mil millones de pesos al día de hoy).
Prada, fundada en 1913 en Milán, es una de las marcas italianas más importantes del mundo. Pionera en usar el nylon en la industria del lujo y encargada de redefinir el deseo desde una perspectiva intelectual; la firma italiana logró cambiar el lenguaje del lujo moderno, volviéndolo inteligente, minimalista, conceptual, pero, sobre todo, profundamente influyente. Gracias a la dirección de Miuccia Prada, ésta se convirtió en un sinónimo de propuesta y desafío a las normas.
Prada Group es uno de los conglomerados más sólidos de Europa, llegando a competir de manera directa con LVMH y Kering. Por esto, no es sorpresa que Prada estuviera buscando diversificar el mercado y qué mejor opción que adquirir una de las marcas más icónicas de todos los tiempos. Así fue como Versace, cuya insignia era el exceso de glamour, la sensualidad italiana y los colores versátiles, formará parte de un nuevo imperio que arrasará con la industria de la moda.
¿Por qué decidieron vender?
Capri Holdings, que posee Michael Kors y Jimmy Choo, pagó 2.000 millones de dólares por Versace en 2018. Pero, en una era en la que todo es minimalismo y lujo silencioso, Versace ha tenido problemas para posicionar el perfil excéntrico y extra glamuroso que lo caracteriza. Según este lujoso grupo de moda internacional, la transacción busca “fortalecer su balance” usando los ingresos para reembolsar la mayor parte de su deuda:
Tras completar con éxito la venta de Versace, tenemos previsto utilizar los ingresos obtenidos para pagar la mayor parte de nuestra deuda, lo que reforzará considerablemente nuestro balance. Como resultado, esta transacción reducirá significativamente nuestro índice de apalancamiento y nos proporcionará una mayor flexibilidad financiera tanto para invertir en nuestro crecimiento como para devolver capital a los accionistas en el futuro, declaró John D. Idol, presidente y director ejecutivo de la empresa, en el comunicado oficial.

¿Qué sabemos del acuerdo?
Este negocio se venía anunciando desde hace un tiempo, ya que Prada dio a conocer la intención de comprar Versace desde el 10 de abril de 2025.
Con su estética altamente reconocible, la marca constituye una adición fuertemente complementaria a la cartera del Grupo Prada y muestra un potencial de crecimiento significativo sin explotar aprovechando múltiples palancas de creación de valor», compartió Prada a través de un comunicado de prensa.
Según lo estipulado en una presentación para analistas sobre el acuerdo de Prada, indicó que Versace representaría el 13% de los ingresos pro forma del Grupo Prada, con Miu Miu alcanzando el 22% y Prada el 64%. El Grupo Prada, que también incluye el calzado de Church’s, reportó un aumento del 17% en los ingresos a 5.400 millones de euros el año pasado.
En cuanto al futuro de Versace, Lorenzo Bertelli, hijo de Miuccia Prada y heredero del grupo, confirmó el 19 de noviembre que asumirá el cargo de presidente ejecutivo de la marca una vez concluida la operación.
¿Cómo afectará a la industria de la moda?
Si bien estos dos conglomerados son completamente opuestos en estilo, tenemos la certeza de que ninguna perderá su esencia. No es absorber y dominar, es complementar y diversificar para que los clientes puedan tener un alcance y una visión mucho más variada de la industria.
Dentro del Grupo Prada, Versace mantendrá su ADN creativo y su autenticidad cultural, al tiempo que se beneficiará de toda la fortaleza de la plataforma consolidada del Grupo, incluidas las capacidades industriales, la ejecución minorista y la experiencia operativa, compartió Prada a través de un comunicado de prensa.
Esta noticia arranca una nueva era del lujo Italiano ya que esta operación no es solo un cambio de nombres, sino un intento abierto de reescribir la historia de la moda. Unir la artesanía refinada, la manufactura italiana y el magnetismo cultural de dos casas que definieron, cada una a su modo, lo que significa “lujo” hoy.


